La Cooperación Voluntaria Bautista: Desafíos y Beneficios

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios…”

I Corintios 3:9

Un lazo de arena con fuerza de acero…así describió la cooperación voluntaria Bautista el distinguido líder Bautista, Santiago Sullivan. Aunque frágil, es altamente eficaz. Los beneficios de la cooperación voluntaria han mantenido a una multitud de Bautistas comprometidos con la preservación y el fortalecimiento de la cooperación voluntaria ante los obstáculos y desafíos.

Obstáculos a la Cooperación Voluntaria

¿Por qué les llevó a los Bautistas décadas para desarrollar una cooperación voluntaria extensiva entre las iglesias y otras organizaciones Bautistas? La respuesta está arraigada en las creencias y la historia Bautista.

Los Bautistas creen que la Biblia es la autoridad para las doctrinas y prácticas de las iglesias. Algunos Bautistas han aseverado que la Biblia no da lugar a ninguna organización de creyentes además de la congregación local. Dicha convicción impide desarrollar y apoyar organizaciones Bautistas fuera de la iglesia local.

Otros Bautistas han argumentado que la Biblia establece el principio y el ejemplo de la cooperación voluntaria entre las iglesias (Hechos 15; 2 Corintios 8-9; Gálatas 1:2, 2:1-10; Apocalipsis 1-3). Estos Bautistas están dispuestos a desarrollar asociaciones, sociedades y convenciones para llevar a cabo la misión, la educación, y la benevolencia.

Otro obstáculo a la cooperación voluntaria entre los Bautistas ha sido un compromiso firme a la autonomía de la iglesia local. Muchos Bautistas temían que las organizaciones formadas por Bautistas fuera de las iglesias intentarían ejercer autoridad sobre las iglesias. Por lo tanto, enfatizaron la autonomía por encima de la cooperación.

El obstáculo de la autonomía se quitó al resaltar que la relación de la iglesia a cualquier organización fuera de la iglesia local sería puramente voluntaria. En base a esta garantía, un buen número de individuos e iglesias Bautistas estaban dispuestos a establecer organizaciones para avanzar varias causas.

Otro obstáculo fue la diversidad entre las iglesias Bautistas así como también la competitividad entre ellas. Estos factores aún mantienen a algunas iglesias alejadas de la cooperación mutua. Sin embargo, muchas iglesias están dispuestas a cooperar voluntariamente para el avance del evangelismo, las misiones, la educación y la benevolencia, con tal que no se pongan en peligro las convicciones básicas.

Los Beneficios de la Cooperación Voluntaria

Una vez quitadas los obstáculos a la cooperación voluntaria, los Bautistas empezaron a establecer entidades, como las asociaciones y convenciones, para proveer medios para la cooperación entre las iglesias. Desde el principio, estas organizaciones no fueron establecidas para que las iglesias les sirvieran. Fueron establecidas para servir a las iglesias.

Las organizaciones denominacionales fueron formadas originalmente para servir a las iglesias brindándoles un medio para que trabajasen juntas para avanzar la causa de Cristo. La cooperación voluntaria hace posible que las iglesias logren bastante más para la causa de Cristo de lo que podrían hacer a solas.

Más tarde, las asociaciones y convenciones fueron desarrollando formas de ayudar a las iglesias a llevar a cabo sus propios ministerios locales. Es más, la cooperación voluntaria puede ayudar a aquellas iglesias que se encuentran en dificultades, como el conflicto interno y la crisis financiera. Una iglesia en tales circunstancias puede pedir ayuda de una asociación o convención sin perder nada de su autonomía.

Los individuos como pastores y personal del “staff”, reciben beneficios de la cooperación voluntaria. La denominación provee seguros y ciertas formas de apoyo financiero en ciertos casos para los que han sido despedidos de su posición sin ningún otro empleo; todo ello es siempre voluntario y no algo requerido de la denominación.

Las instituciones Bautistas también se ven beneficiadas de la cooperación voluntaria. Una relación voluntaria con una asociación o convención provee una base amplia de apoyo que les permite tener más estabilidad y fuerza de las que tendrían como organizaciones totalmente independientes. La denominación Bautista se beneficia al hacer uso de las fortalezas de varias congregaciones e instituciones. Esta base amplia de cooperación les permite a los Bautistas ministrar mucho más efectivamente de lo que podrían hacer de otra manera. Así un gran número de personas tanto dentro como fuera de la denominación Bautista se benefician de la cooperación voluntaria.

Desafíos a la Cooperación Voluntaria

Aunque los beneficios de la cooperación voluntaria entre los Bautistas son enormes, siempre existen obstáculos y desafíos. A continuación se presentan algunos enumerados con frecuencia por observadores de la vida Bautista:

  • La creencia que algunos sostienen que las denominaciones son una reliquia del pasado. Tales personas consideran que las convenciones Bautistas son anticuadas y difíciles de conducir y a menudo califican de poca importancia los distintivos Bautistas. Así ellos no ven por qué cooperar con las convenciones, aunque algunos cooperan con grupos afines, como aquellos formados en base a estilos de adoración o distintivos culturales.
  • El desarrollo de numerosas organizaciones llamadas para-eclesiásticas. Estas organizaciones, muchas de las cuales operan eficazmente, son generalmente integradas de personas de diferentes denominaciones. Éstas les brindan a las iglesias oportunidades de recibir ayuda para el ministerio de la iglesia y colaborar con otros cristianos en esfuerzos de misión y ministerio aparte de la denominación.
  • El surgimiento de las mega-iglesias. Estas iglesias pueden hacer por sí solas muchas de las cosas que las asociaciones y convenciones fueron creadas para hacer. Además no necesitan muchas de las ayudas y los servicios provistos por las asociaciones y convenciones. Por eso, algunas de estas iglesias no participan mucho en la cooperación voluntaria Bautista.
  • El conflicto denominacional continuo entre los Bautistas. Algunas iglesias no quieren ser arrastradas por el conflicto entre varias convenciones y grupos denominacionales y por lo tanto se retiran de la cooperación denominacional.
  • La presión impuesta por cuerpos denominacionales sobre las iglesias para que se conformen y sean consideradas cooperativas. Ya sea la presión de usar cierta literatura o de seguir cierto patrón de apoyo financiero o de suscribir a alguna declaración doctrinal, la naturaleza voluntaria de la cooperación resulta debilitada.
  • La independencia financiera creciente de varias organizaciones denominacionales. A medida que las instituciones que antes dependían fuertemente del apoyo cooperativo llegan a tener mayor capacidad de existir sin ese apoyo, a veces se apartan de la denominación.
  • La idea de que la asociación o convención es responsable de ayudar a la iglesia con recursos para llevar a cabo el ministerio local. La actitud de: “¿Qué han hecho por nosotros últimamente?” puede producir menos participación en la cooperación voluntaria Bautista si no se llenan las expectativas de la iglesia local.

Respuestas a los Desafíos a la Cooperación Voluntaria

Los desafíos a la cooperación voluntaria son abrumadores. En vez de abandonarla, una mejor estrategia sería la de responder a las objeciones y explicar los beneficios. Responda de manera constructiva a las objeciones que levantan algunas iglesias en cuanto a la cooperación voluntaria. A continuación están algunas posibles formas para hacerlo:

  • Al participar en los esfuerzos de la cooperación voluntaria de los Bautistas, las iglesias pueden formar parte de un movimiento dinámico para hacer y madurar discípulos para Cristo y ministrar a otros en su nombre.
  • Al mantener un espíritu cooperativo, las iglesias más grandes ofrecen un medio para que las iglesias más pequeñas disfruten de los beneficios de la cooperación.
  • Al participar en la cooperación voluntaria Bautista, las iglesias proveen una respuesta constructiva al conflicto.
  • Al tomar parte en la cooperación voluntaria Bautista, las iglesias demuestran que la cooperación voluntaria no se trata solamente de lo que la iglesia recibe sino también de lo que contribuye al evangelismo, las misiones, y la benevolencia.

Alabe con entusiasmo los beneficios de la cooperación voluntaria. Los ministerios Bautistas de misiones, educación y benevolencia ayudan a millones de personas cada año en el nombre de Cristo. Las iglesias participan activamente en misiones y ministerios mucho más allá de lo que podrían hacer como iglesias individuales.

Conclusión

La cooperación voluntaria ciertamente es un lazo de arena con la fuerza de acero, un lazo que ha sido maravillosamente efectiva. A través de la cooperación voluntaria las iglesias Bautistas han podido preservar su autonomía mientras que llegan a ser altamente eficaces en ministrar al mundo en el nombre de Cristo.

“Recuerde, en cuanto a los grandes artículos de nuestra fe y práctica,
no diferimos como Bautistas. Por lo tanto si nuestras iglesias pequeñas
se vuelven obstinadas en cuanto a lo que no es esencial,
permanecerán desligadas, y así hechas pedazos, perecerán.”

Carta Circular de 1840 a los Bautistas de Texas
Escrito por R.E.B. Baylor
a petición de la UBA